domingo, 20 de noviembre de 2011

Dos en la carretera: encajabaja en la Universidad de Navarra (y II)

La segunda jornada de nuestro inolvidable viaje a Pamplona empezó por separado. Mario Benito era confinado en las entrañas del edificio de Ciencias Sociales de la Universidad de Navarra a primera hora para sus labores de jurado, así que al cronista se le presentaba una radiante jornada de viernes para recordar viejos tiempos.

Comenzó su ruta en pleno campus en el Edificio Central. Majestuoso, imponente, sobrio. Este humilde cronista pertenece a aquellas singulares generaciones de periodistas que se formaron en su interior, que abrieron los ojos de par en par a la información en la sorprendentemente acogedora aula 34, aquellas promociones que hacían las prácticas de radio con máquinas de escribir y los boletines de Radio 5 todo noticias, y luego subían corriendo a locutar, sin resuello, en los estudios de la Torre o entraban en directo, vía telefónica, desde la cabina de teléfono del edificio, poniendo las monedas de su propio dinero, como buen periodista. Pero sobre todo, a aquellas generaciones que aprendieron a ser universitarios, mejores periodistas y mejores personas en Faustino, la cafetería del edificio Central...

El Edificio Central, majestuoso

Vista general de Faustino, cumbre universitaria. FOTO: MARTA ZORRILLA

Faustino. Un templo. Un santuario. Ítaca, Rosebud... Zihuatanejo... Después vinieron los cambios de edificios y en la vida, otras muchas cafeterías. Ninguna, desde aquel entonces hasta el día en que este pobre cronista muera, podrá ni siquiera hacer sombra a Faustino. Ni a su tortilla de patatas, única en el mundo. Tortilla, por cierto, que deifiqué durante el viaje de ida. Incrédulo, Mario me miraba sorprendido de que me aferrase a aquel recuerdo ya lejano, de patata y huevo. El sábado, antes de partir, Mario probó la tortilla de patatas de Faustino. No quise interrumpir aquel momento, sagrado, y le dejé hacer. Y un rato después, sólo tuve que mirarle... “¡Joder, qué tortilla...!” dijo, mirando al suelo... Otro para la causa.

Retuve la imagen de Faustino antes de atravesar su puerta, como el que sabe, ya por experiencia, que tardará años en volver... Espero que sigas ahí, viejo, si algún día vuelvo quién sabe si para compartir un pincho de tortilla con alguno de mis hijos.

Ya en Fcom, la directora de comunicación de la facultad, Paz Ugalde habilitó un despacho para que pudieramos trabajar mientras Mario puntuaba páginas. Un par de entregas de Maquetar deportes... fueron editadas allí. Casualmente, en el aula contigua al despacho pudimos saludar a Ramón Salaverría, absoluta referencia en la red con su e-periodistas, posiblemente uno de los blogs más interesantes que se puedan consultar hoy día sobre periodismo, tecnología e información. Tan amable como siempre con encajabaja, había bajado a saludar a primera hora a Mario Benito a la zona del jurado. El placer fue todo nuestro, Ramón.



La Facultad de periodismo y el cronista en su despacho.


En una zona habilitada de la primera planta, el jurado seguía debatiendo incansable, en una labor titánica. No hay suficiente reconocimiento al trabajo que realizaron durante estas tres agotadoras jornadas. Como tampoco hay palabras para describir y hacer un mínimo de justicia a la labor que hicieron el grupo de alumnos y alumnas que ayudaron la organización del evento. La descomunal paliza que se dieron Marta Zorilla (@mzorri), Laura Alzola (@lalzola), Judith Valdelana (@ ), Eric Mas (@absoluteric) y Blanca Torres (@ ) sólo la supera el entusiasmo y la alegría con la que hicieron que todo, absolutamente todo, funcionara a la perfección durante esos tres días. Felicidades, chicos. No sé si aprenderíais algo de esta humilde panda de maquetas, pero nosotros nos vamos con vuestra lección de compromiso, de alegría y de ganas para estos tiempos difíciles que corren para la profesión...


Un grupo de voluntarios impagable. De izq. a dcha: Marta Zorrilla, Laura Alzola, Judith Valdelana, Eric Mas y Blanca Torres. FOTO: MARTA ZORRILLA


El tiempo vuela cuando se trabaja en una universidad. Y al finalizar la jornada, nos unimos en el hotel de concentración el agotado jurado, los voluntarios y el resto de la expedición. El destino era El Mercado, un restaurante de cuidado diseño situado en el centro de la ciudad.



DOS EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE
Decía Joaquín Sabina que en Madrid la muerte viaja en ambulancias blancas... Lo que nadie nos dijo es que en Pamplona, la muerte viaja en un taxi, blanco también. El trayecto desde el hotel de concentración hasta el restaurante fue de las experiencias más aterradoras y surrealistas que el cronista y sus compañeros de viaje seguramente recordarán... Todo ello porque el taxista, no sabemos muy bien porqué, decidió hacer un tramo cronometrado de un rally una vez bajó la bandera. En el interior del taxi iban Eric Mas (que además se jugó el tipo de copiloto), y detrás, al principio sentados y luego por los suelos, Laura González, Mario Benito y este cronista al que nadie le advirtió que estaba a punto de correr en un coche por primera y última vez en todo el fin de semana...

Era una pesadilla, más propia de un relato de Stephen King, o de un guión de Jose Luis Cuerda. Lo de King es porque, realmente, vimos a la muerte de cerca... Lo de Cuerda es porque siempre he pensado que cuando uno se muere sonará de fondo algo solemne, La Lacrimosa de Mozart, Chopin, incluso algo épico, como Wagner y sus Valquirias. Pero en aquel taxi... en aquel taxi sonaba Caribe FM y una suerte de imitador sudamericano de Raphael. Y mientras el coche derrapaba en las curvas y sus neumáticos chirriaban a cada salvaje cambio de carril, y mientras en el asiento de atrás nos agarrábamos donde podíamos y nos mirábamos ya con la sonrisa congelada en el rostro, sonaba lo siguiente:


PERIODISMO DE INVESTIGACIÓN DEL BUENO: Este hit que os ofrecemos en exclusiva es fruto de una labor de investigación de cuatro semanas con nuestros nuevos amigos de Caribe FM Pamplona, con los que hemos buceado es los archivos de la emisora hasta dar con este documento sobrecogedor... Miles de gracias a Arturo y a Freddy Kruger (os lo juro por mi madre que dice que se llama así...) locutores de Caribe FM por su ayuda

Pero cuando el taxista decidió que su coche entraba en el angosto pasillo que ofrecían un camión y un autobús que circulaban en paralelo, fue demasiado. El pobre Eric empezó a trepar por su asiento y casi termina con nosotros en la fila de atrás... de donde sólo se nos escapó un: ay, ay, ay... El taxi pasó a toda velocidad y prácticamente rozando a los dos vehículos mientras en la fila de atrás alguien susurró con la voz entrecortada: “Me parece que este no es Raphael...”

Cuando el taxista paró junto al restaurante, los cuatro nos tiramos fuera del vehículo, dando gracias por seguir con vida. Con un sonoro derrape, partió hacia el horizonte, como si le persiguiera el mismísimo Satanás. Adios, amigo taxista, tardaremos en olvidarte...cabroncete...



El Mercado, magnífico restaurante de cuidado diseño

El Mercado es el restaurante ideal para un evento de este tipo. Un local de diseño para unos diseñadores. Las botellas de vidrio verde, a cientos, visten las paredes de un salón en el que todo, la carta, el mobiliario, incluso los clientes guardan un cuidado aspecto formal. Todo iba según lo previsto, Javier Errea y MAJ se unieron a nuestro grupo para la cena y nuestro querido Carlos Pérez de Rozas contaba anécdotas desternillantes con su particularísima maneras de showman, hasta que de repente tuvimos un susto de los gordos, y esto no es un tema para tomarlo a broma. El pobre Quique Ciria, uno de los jurados, se atragantó con un trozo de comida y lo pasó realmente mal. Tanto, que sinceramente pensamos en lo peor... De hecho se vivieron pequeños episodios de pánico e incluso se recurrió al socorrido ¿hay un médico en la sala?. El médico, que afortunadamente estaba en la sala y venía a juego con el local, de diseño, con gafitas de pasta roja y melenita canosa intentó hacerle la maniobra de Heimlich, esa compresión abdominal de urgencia para los que se asfixian. El hombre lo intentó pero no hubo manera y Ciria se iba poniendo azul y nosotros blancos... hasta que llegó un empleado del local, navarro de pura cepa. Le hizo a Quique la Heimlich con tantísima violencia que no sólo le hizo expulsar la comida que le atragantaba, sino que también le hizo levantar del suelo más de un metro... Parecían un niño grande jugando con su peluche... Pero afortunadamente, la cosa funcionó y todos recuperamos nuestro color natural... aunque no descartamos que Quique salvara la vida a costa de un par de costillas...

La mañana del sábado se terminaron de dar todos los premios. El jurado ya en las últimas de baterías se desfondó en una jornada maratoniana y contrareloj, ya que todos tenían programados sus planes de vuelta. Tras un espectacular ágape de la mano de Juan, alma máter de Faustino, en el que Mario comprobó las bondades de sus tortillas, llegó el momento de las despedidas. Abrazos, risas y recuerdos para todos... Y, aunque seamos pesados, un agradecimiento. Para nosotros, humildes periodistas, maquetas y blogueros, ha sido muy emocionante formar parte de esto. Y Carlos Pérez de Rozas tenía razón, lo más importante es que “íbamos a hacer feliz a la gente”. Incluído nosotros. Gracias a todos, a Javier, a Álvaro, a los miembros del jurado, a esos maravillosos voluntarios y voluntarias, a Marta Zorrilla, que se ha ganado a pulso el título de corresponsal de encajabaja en Pamplona, a MAJ, a Ramón Salaverría, a Paz, a mi querido Miguel, a tantos, a tantos... Seguro que me olvido de gente al escribir esto, pero gracias a todos. De corazón.



El jurado en varios momentos de las últimas votaciones

Una última vista del campus antes de partir

La vuelta a Madrid se realizó sin nigún contratiempo. En su plazo previsto, incluso tuvimos tiempo para parar a tomar un refrigerio en una estación de servicio tomada abuelos del Imserso en pleno plan de fin de semana. Puedes jugarte la vida en la barra de una cafetería copada por la tercera edad... ¿Recordáis a los pájaros de Hitchcock apostados en los columpios de aquel parque infantil? Sabéis entonces a qué me refiero...

La vuelta, decíamos, fue normal. Normal. En su tiempo y a su velocidad... Lo que desmonta totalmente la rebuscada teoría de Mario sobre mi efecto sobre los motores... Lo que quita la razón a Luis, que últimamente está muy feliz, doblemente feliz, pero que sigue siendo uno de los conductores más lentos (prudentes) del Orbe. Y no han hecho falta ni absurdos planteamientos lógicos, ni complicados filosofismos. En el viaje de vuelta yo también viajaba y fue un viaje normal. Incluso rapidito. Así de simple... Ea, a tomar por saco vuestra constante. Compañeros...

El jurado, posa para la foto... esa mirada intensa no es por la responsabilidad del momento... es el solete vespertino, en toda la cara...


FOTOS: MARIO BENITO Y JAVIER VIDAL

Posts anteriores:
Dos en la carretera: encajabaja en la Universidad de Navarra (I)

jueves, 17 de noviembre de 2011

Y al finalizar, ¡os hiero!

La publicación del esperadísimo libro de Fermín Vilchez, Historia gráfica de la prensa diaria española (1758-1976) ha supuesto un auténtico terremoto en nuestro mundillo profesional. El pasado lunes, Mario Benito publicaba aquí, en primicia, una interesante conversación con el autor en la que conocíamos datos curiosos sobre el progreso del diseño en nuestro país a través de casi tres siglos...

Pero más allá de los hechos puramente periodísticos, el post del pasado lunes contenía un dato alucinante que no ha pasado desapercibido ni para nosotros, ni para muchos de vosotros, como bien nos recordaba el otro día nuestro amigo @Olmogonzález en twitter: "Suárez de Figueroa, el último periodista que murió a consecuncia de un duelo en España" Un duelo, sí señor... Porque según Fermín Vilchez, “en aquella época el derecho de rectificación se ejercía con la espada” Estamos hablando de el año 1904. Y aunque nos suene a cosa de películas, lo cierto es que Augusto Suárez de Figueroa, periodista, diseñador y militar, participó, que tengamos constancia, en por lo menos tres duelos a lo largo de su vida...periodística. Duelos de los de verdad, nada de “me alejo veinte pasos y te disparo en una pierna...” A espadazo limpio, y hasta que mane la sangre...

Y pensaba yo ayer, sorprendido por la anécdota, que si aún imperasen en España los usos de principios del siglo XX, es más que probable que a estas alturas Mario Benito y servidor estuviéramos ya criando malvas, con el pecho pasado por la espada de algún agraviado... sobre todo teniendo en cuenta nuestra trayectoria, nuestra constatable falta de temple y nuestro gusto por una buena refriega... dialéctica. O a lo mejor no, ¡vaya usted a saber! Lo que es casi seguro es que en más de un lance nos habríamos visto mezclados, aunque pensándolo bien, así hubieramos tenido la ocasión de llevarnos por delante, y en buena lid, a algún diseñista irrespetuoso, o a algún redactor obtuso...



Del resto de nuestros compañeros de blog, más sensatos que nosotros aunque integren este oficio de riesgo que sigue siendo, hoy día, la maquetación, no estamos del todo seguro de que hubieran seguido nuestro triste final: Luis Blasco tiene una capacidad innata e infinita para la confraternización y el pacifismo y al bueno de Quique Falcón no se le conocen más enemigos que sus propios compañeros de equipo de fútbol... ¡Y todavía os quejaréis algunos de la deriva de la profesión! !Que antes esto se arreglaba a mandobles! Y decir ¡No! a las paridas de algún redactor cerril no te salía gratis...



Qué queréis que os diga... ¡Menos mal que los tiempos avanzan! Y que ahora, como mucho te enfrasques en twitter un par de horas, o te infamien via post y te tengas que aguantar... Hay que reconocer que si eres de los que se arrugan en las peloteras, el oficio de maqueta puede convertirse en algo muy duro. Lamentablemente, aquí hay que pelear. Y plantarse. Y muchas veces, no dar ni un sólo paso atrás, solemnes, firmes, dispuestos a dar la cara hasta que nos la partan... Y eso impregna todo de un tono recio y tosco, que hace que muchas veces no se trate a todo el mundo con la delicadeza que ellos piensan que merecen. Como también es verdad que muchas veces, los ánimos se calientan más de la cuenta y pagan justos por pecadores, en ese algo tan español de “no era para tí, pero ya que estás aquí las vas a catar...” En fin, sirvan estas líneas como humilde acto de desagravio para todas aquellas personas que hayan podido sentirse molestas por algún rejonazo recibido en las inmediaciones de nuestra sección, así como por las opiniones vertidas en este blog... Creednos cuando decimos que, algunas de ellas, fueron sin intención de molestar... Y pensemos todos, alejándonos de extremos y dramatismos, que el humor y la inteligencia son las cualidades que nos distinguen a las personas de los seres sin criterio ni raciocinio, de las bestias salvajes del campo o de los redactores más pertinaces...

lunes, 14 de noviembre de 2011

Toda la historia del diseño periodístico español



Este es un artículo que puede escribirse muy pocas veces, y es un honor, todo un privilegio hacerlo. Porque sucede de mucho en mucho que aparezca un libro de historia que, a su manera y en su ámbito, haga historia también, como estamos seguros de que sucederá con la "Historia gráfica de la prensa diaria española (1758-1976)" del periodista especializado en confección y diseño de periódicos —un maquetador y diseñador, como nosotros, para entendernos— Juan Fermín Vílchez de Arribas. Un trabajo que desde el mismo momento de salir a la venta, hace muy pocos días, es ya lo que se denomina una obra de referencia, absolutamente, la primera historia del diseño periodísitico español, y una de las mejores historias de la prensa española en general de las editadas.

Portada y última página del primer número del Diario Noticioso, Curioso-erudito y Comercial Público, y Económico, de 1758. El primer periódico editado en España, que en la obra de Vílchez se reproduce a tamaño original en su formato 'cuartilla' (más pequeño que un folio)


Aunque resulte inaudito, no existía libro alguno que recogiera en sus páginas el diseño de los periódicos españoles desde su nacimiento hasta la actualidad (este primer tomo termina con el diario El País en 1976, y el autor sigue trabajando en una segunda parte que abarcaría desde ese momento hasta hoy). Pero es que no sólo es la única, es que el rigor científico y de documentación, la ambición y el ingente esfuerzo individual de Vílchez, que incluye la preimpresión del libro por parte de él mismo (es decir, la composición de textos y elección de tipografías, la maquetación del libro —"lo he hecho yo todo en mi casa con Quark y le he entregado a la editorial los 'pdfs' de las páginas, ellos sólo han hecho la portada"—, la digitalización de las imágenes con cientos de portadas y páginas interiores de periódicos recogidas en años de búsqueda en hemerotecas...) han dado como resultado una obra que no puede calificarse sino de monumental.

Cada uno de los datos que aparecen —¿miles, decenas o centenas de miles?, dejémoslo en incontables— está comprobado personalmente por el autor bien en hemerotecas, en los archivos de los medios que siguen existiendo o bien con entrevistas personales con responsables implicados que, además, lo complementan. "Prefiero equivocarme yo solo a citar errores como me ha sucedido en otras ocasiones, o como le ha sucecido a autores que citaban otros autores", con datos que supuestamente eran correctos y en los que Vílchez ha descubierto inexactitudes. Como en el caso del primer diario español impreso en offset, error repetido hasta esta obra que lo sitúa correctamente en el diario mallorquín Última hora, año 1966.

Fermín Vílchez nació en Pedro Martínez, Granada, en 1949. Titulado por la Escuela Oficial de Periodismo y posteriormente licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en los diarios Sur, Diario de Barcelona, El País (formó parte junto a Reinhard Gäde y Julio Alonso de quienes hicieron aquel primer diseño que ha creado escuela), El Periódico de Catalunya (autor también junto a Carlos Pérez de Rozas de su primer diseño) o La Vanguardia. Fue el último director de la mítica revista de humor satírico La Codorniz y posteriormente dirigió también Panorama. Ha sido responsable del diseño de un buen número de revistas, incluidas las editadas por el Grupo Z, y ha remodelado periódicos por toda España. También ha recibido premios por su trayectoria en el diseño de medios impresos.

Portada de Última Hora, de 1935, confeccionada por José Escuder en formato 'sábana' con el estilo de los diarios norteamericanos en la que aparecen novedades como las fotonoticias

Sorprendente página en formato 'sabana' impresa en tipografía ¡en 1935! del periódico Última Hora realizada por Escuder. Un absoluto alarde técnico en el que, por ejemplo, el título calado en las dos imágenes superiores, "Pellicules", está realizado a mano. En la otra página, una apertura de deportes, además del equilibrio en la composición hay que señalar sobre todo el nombre de la sección destacando precisamente que es una apertura como innovación de entonces... pero que llega hasta hoy


Nos encontramos en una cafetería del centro de Madrid, entre su barrio de Chamberí y Cuatro Caminos. Me esperaba leyendo un diario deportivo —"es el único que compro ahora, de vez en cuando", me dice con su onmipresente sonrisa— y enseguida comenzamos a hablar de periódicos, su gran pasión. Cuando le pregunto quién ha sido para él el mejor diseñador de prensa en España, Vílchez hace primero una necesaria división por épocas históricas, "sobre todo por los condicionantes técnicos", en cada una de ellas. Es complicado comparar trabajos realizados con tecnologías tan distintas e imposible saber qué hubieran hecho unos con los medios de otros. "Pero si tengo que decir uno", arriesga Vílchez, "posiblemente sería José Escuder". Periodista que tuvo que exiliarse a los Estados Unidos en los años 20 del siglo pasado "y que luego trajo de allí ideas que aplicó a la prensa española en la época de la II República haciendo que avanzara y cambiara todo el diseño, la confección decían entonces, de los periódicos". Años de la II República que Vílchez califica "sin ninguna duda", y junto a la posterior etapa de los años 80, como "la época dorada de la prensa española. Para que te hagas una idea", me cuenta con entusiasmo, "en las Cortes de entonces había ¡47 periodistas!", y más de 80 periódicos sólo en las ciudades más importantes (¡30 en Madrid y 27 en Barcelona!). "Había tiradas superiores a 200.000 ejemplares en los diarios más importantes, y todo eso en un país que por desgracia tenía unos índices de alfabetización bajísimos".

Sobre las distintas etapas en la confección de diarios, Fermín Vílchez sostiene que "hay que hablar de unos ocho grandes periodistas confeccionadores, a los que ahora se llamaría diseñadores", para poder entender la historia de esta disciplina. El primero de todos, muy importante y un auténtico pionero, fue Suárez de Figueroa, curiosamente el último periodista que murió a consecuncia de un duelo en España. Y es que "en esa época el derecho de rectificación se ejercía con espada".
—Pero... ¿cuándo sucedió esto? —le pregunto asombrado.
—Pues en 1904. Es que los duelos no se prohibieron en España hasta bien entrado el siglo XX.
—Pero sería con pistolas, ¿no?
—No, no, no... con espadas.

Páginas de El Resumen, dirigido y confeccionado por Augusto Suárez de Figueroa, auténtico pionero en España del diseño periodístico. Son del año 1889, se rompe la 'verticalidad' de los diarios y se pasó del formato 'estándar' al 'sábana' (una tendencia que siguieron todos los demás). Se hacen eco de famoso "crimen de la calle de Fuencarral", suceso que conmocionó a la sociedad y que marcó un antes y un después en la prensa, dándole un impulso hasta convertirla en un auténtico medio de comunicación popular de masas, a lo que contribuyó el nuevo diseño que permitía titulares a cinco columnas ('horizontalidad') y algunas ilustraciones

Portada de Heraldo de Madrid de 1927 compuesta por Manuel Fontdevilla en la que redujo el formato del 'sábana' al 'estándar', y en la que incluso podemos apreciar una infografía. El equilibrio en la composición es perfecto, así como la jerarquía y el orden


Hasta la llegada de la II República además del citado Suárez de Figueroa, Vílchez destaca a Manuel Fontdevilla y al también mencionado José Escuder como las tres figuras más importantes en la confección de diarios. La Guerra Civil supuso un "terrible paréntesis" para todo el país del que la prensa y consiguientemente el diseño periodístico no podían escapar; "todos los buenos periodistas o bien tuvieron que dejar el país, perdieron la vida o fueron encarcelados". Hay que esperar hasta las décadas de los 60-70 para encontrar lo que Vílchez denomina un "esplendor, sobre todo, de la prensa vespertina de Madrid", con figuras destacadas como José Asensi (en el diario Pueblo), Fernández de la Cancela (figura importantísima en el diseño periodístico español que desarrolló su labor en El Alcázar, Nuevo Diario —el primer periódico español que incorporó el denominado 'diseño modular' y no El País como muchos creíamos; modelo modular creado por Peter Palazzo en 1963 para la edición dominical del New York Herald Tribune—), y al alumno de Cancela Luis Infante, director y diseñador de la etapa fundamental del diario Marca que lo llevó a lo que es ahora, el primer periódico en número de lectores de España, y que antes fue un pionero de lo que ahora se llama "rediseño", aplicando todo lo que permitía el offset y la fotocomposición en diarios de toda España ("algo así como el Cases de los últimos años", resume Vílchez).

Portada del Nuevo Diario, confección de Fernández de la Cancela del año 1967 en formato 'sábana' en la que se aplica por primera vez en nuestro país el denominado 'diseño modular'

Espectacular número especial de El Alcázar de 1963 con motivo del asesinato del presidente norteamericano Kennedy en formato 'tabolide', impreso en huecograbado y diseñado por Fernández de la Cancela, uno de los más grandes diseñadores de prensa de nuestra historia

Página arrevistada en formato 'estándar' para suplemento del diario Pueblo, 1970, obra de José Asensi. "Algo" sensacionalista pero muy compleja de hacer en tipografía

Diario vespertino Pueblo, 1970, formato 'estándar'. El trabajo de Asensi —con tantos detractores como entusiastas— no dejó indiferente a nadie. Pueblo llegó a ser el diario más popular de esta época, cercano a los 'tabloides' ingleses, con el diseño sensacionalista en función de los contenidos y del enfoque de la información. Llegó a ser el periódico más vendido del país con un promedio de 200.000 ejemplares

Diario Regional, 1975, con el rediseño de Luis Infante en formato 'tabloide', en el que aplicó como en tantos otros periódicos que pasaron por sus manos todo lo que permitía el offset y la fotocomposición


El último lugar de este primer tomo de la historia gráfica de la prensa española está dedicado al alemán Reinhard Gäde, autor junto a Julio Alonso del diseño del diario El País en 1976, y en el que participó el propio Vílchez. En último lugar, pero por puro orden cronológico ya que además de ser el único periódico que ocupa todo un capítulo, lo titula como "un diario para una nueva época". Por si fuera poco, si cuando le pregunté quién era el mejor diseñador Fermín Vílchez estableció diferencias y mencionó varias personas, cuando le pregunto a bocajarro "¿cuál es el periódico mejor diseñado en España en toda su historia?", a quemarropa me contesta de inmediato: "El País. Sin ninguna duda. El diseño que hizo Gäde para El País es el mejor de los que se han hecho nunca en España. Sin duda alguna, es el mejor". Un diseño que creó una escuela que no sólo han seguido en mayor o menor medida todos los diarios españoles desde entonces (habrá que esperar al segundo tomo), sino también parte de la prensa europea de calidad.

"La época más brillante de la historia de la prensa diaria española se inició con la aparición de El País", termina escribiendo Fermín Vílchez en este primer volumen. "A partir de entonces surgieron numerosos rotativos en casi todas las ciudades, editados en modernas imprentas de offset, y los que ya existían renovaron totalmente sus tecnologías de producción. El diseño periodístico se convirtió en uno de los ejes principales de los cotidianos". Pero concluye el autor que "sin embargo, esa época duró pocos años, comparada con todas las vividas desde que nació en Madrid, en 1758, Diario noticioso... Una crisis progresiva se apoderó del llamado cuarto poder por culpa, sobre todo, de los nuevos medios de comunicación surgidos a finales del siglo XX".

Primera página del primer número del diario El País, formato 'tabloide', 4 de mayo de 1976. El libro reproduce la plantilla de montaje con papel fotográfico (texto de fotocomposición montado después a mano) que el propio autor conserva y que el tiempo y la luz deterioran porque se fijaba para un tiempo pequeño de duración (debe conservarse en total oscuridad para evitar que se ennegrezca del todo). En ambas páginas destaca el estilo sobrio, el formato 'tabloide' en cinco columnas, la implantación de la modularidad incluso para la publicidad ('modularidad total', podríamos llamar y que este diario sí fue el primero en hacerlo), la uniformidad tipográfica, la cursiva en opinión... todo esa racionalidad que tantas veces hemos denominado "modelo que creó escuela"


Y hay más, mucho más que podréis encontrar en este libro absolutamente imprescindible del que sólo os hemos mostrado una pequeña muestra representativa. Periodismo 'visual' desde comienzos del siglo XX, portadas póster incluidas (aunque ahora a todo ello lo llamemos viewspaper con la pretensión de que así hablamos de algo 'nuevo'), siluetas, fondos de color, juegos tipográficos, portadas 'escritas a mano' en 1920... La historia del diseño periodístico español es un antídoto contra cierta arrogancia actual que supone que inventa cosas que ya están inventadas. Hay que tener cuidado, humildad y conocer lo que hicieron otros antes porque no vive precisamente el diseño periodístico una de sus mejores épocas... como no la vive en realidad la prensa impresa en general sobre cuyo futuro es pesimista Fermín Vílchez. "Escribí un artículo para Noticias de la Comunicación, ¡en 1980!", y recalca la fecha dos o tres veces, "titulado: '¿El fin de los periódicos impresos?... y creo que ahora le quitaría los interrogantes al título".

Cuando le pregunto para terminar por el diseño periodístico de nuestros días, sonríe Vílchez con ojos pícaros, de niño listo y travieso, y sin entrar en demasiados detalles ni mencionar periódicos concretos me confiesa que "no se trata de poner rayitas por todos lados. Si es que no es eso... o fondos de color así porque sí. El diseño tiene sentido si refleja la estructura de una redacción y, sobre todo, si está al servicio de los contenidos, del enfoque periodístico, de lo que se quiere contar. Y hacer lo más simple, lo más sencillo... eso es lo más difícil".

Nos despedimos ya en la calle, él sigue sonriendo y yo pesadísimo le repito mil veces que gracias. Gracias, Fermín, porque todos aquellos que como tú amamos los periódicos sólo podemos agradecerte el que hayas sacado adelante un libro así.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Periodiquerías (XLI)






Rovinj (Croacia, 2011) / Nuria López





Sanlúcar de Barrameda (España, 2011) / Javier Vidal





San Juan de Alicante (España, 2011) / Mario Benito






Enviadnos fotos de vuestras "periodiquerías" antes de que todas sean iguales y se llamen iPad. Fotografiad esos lugares en los que todavía se venden periódicos, y las publicaremos en esta serie. Si queréis.



Entregas anteriores de Periodiquerías:

Periodiquerías (I):
Madrid - Nueva York - Sevilla
Periodiquerías (II): Bilbao - Resistencia (Chaco-Argentina) - Múnich
Periodiquerías (III): Estambul - Praga - Nueva York
Periodiquerías (IV): Salamanca - Edimburgo - Tres Cantos (Madrid-España)
Periodiquerías (V): Lima - Bruselas - Mérida (España)
Periodiquerías (VI): Londres - París - Roma
Periodiquerías (VII): Las Vegas - Los Cristianos (Tenerife) - Alicante
Periodiquerías (VIII): Antigua (Guatemala)
Periodiquerías (IX): Berlín - Viena - Moscú
Periodiquerías (X): San Francisco - Puerto de Santa María (Cádiz) - Málaga - Newspaperman
Periodiquerías (XI): Lisboa
Periodiquerías (XII): Venecia - San Petersburgo - Osaka
Periodiquerías (XIII): Barcelona - Los Angeles - Buenos Aires
Periodiquerías (XIV): Kabale (Uganda) - Honolulu (Hawai) - Filadelfia
Periodiquerías (XV): Zaragoza - Gerona - Pamplona
Periodiquerías (XVI): Miami - Nueva Delhi - Lima
Periodiquerías (XVII): Hollywood (Los Ángeles - USA)
Periodiquerías (XVIII): Cagliari (Cerdeña - Italia) - São Paulo - Parlamento Europeo (Bruselas)
Periodiquerías (XIX): México DF - Salzburgo - Buenos Aires
Periodiquerías (XX): Milán - Punta Arenas (Chile) - Cannes
Periodiquerías (XXI): Londres
Periodiquerías (XXII): Xian (China) - Assilah (Marruecos) - Bergen (Noruega)
Periodiquerías (XXIII): Damasco - Washington - Turku (Finlandia) - ¿Monumento al lector de prensa? Tampere (Finlandia)
Periodiquerías (XXIV): El Vaticano - St. Ives (Reino Unido) - Harvard (Estados Unidos)
Periodiquerías (XXV): Denia (España) - Seúl - Nápoles
Periodiquería de la Paz (XXVI): Pekín
Periodiquerías (XXVII): Como (Italia) - Oporto - Plasencia (España)
Periodiquerías (XXVIII): Pretoria (Sudáfrica) - Manchester - Aeropuerto de Heathrow (Reino Unido)
Periodiquerías (XXIX): Guayaquil - Valladolid - Avilés
Periodiquerías (XXX): La Habana - Aeropuerto de Ezeiza (Argentina) - Getafe
Periodiquerías (XXXI): Algeciras - Zamora - Gijón
Periodiquerías (XXXII): Melbourne - Ágreda (Soria) - Oviedo
Periodiquerías (XXXIII): Maranello (Italia) - Llanes (España) - Antigua Venta de Almadrones (Km. 103 de la Autovía A-2 Madrid-Barcelona, España)
Periodiquerías (XXXIV): Oslo - Huesca - Ribadesella (España)
Periodiquería del 15-M: Periodiquería 15-M (Puerta del Sol, Madrid, España)
Periodiquerías (XXXV): Atenas - Puerto de Mazarrón (España) - Aínsa (España)
Periodiquerías (XXXVI): Béjar (España) - Valencia - Jávea (España)
Periodiquerías (XXXVII): Montegordo (Portugal)
Periodiquerías (XXXVIII): Florencia - Split (Croacia) - Kaunas (Lituania)
Periodiquerías (XXXIX): Penang (Malasia) - Liverpool - Cancún
Periodiquerías (XL): Volterra (Italia) - Son Bou (Menorca) - 'El Molino' (Albacete)

lunes, 7 de noviembre de 2011

Dos en la carretera: encajabaja en la Universidad de Navarra (I)

On the road, again! Los encajabaja de nuevo en su versión más itinerante. Pero ésta vez no era una ocasión cualquiera... esta vez el destino era Pamplona, cuna de una de las mejores facultades de periodismo del mundo, en la que este humilde cronista tuvo la inmensa fortuna de desarrollar su formación académica. Un viaje apasionante profesionalmente, en especial para nuestra tanqueta de Getafe, Mario Benito, designado como miembro del jurado de los premios ÑH8 (2011) pero también muy emotivo y sentimental para este humilde cronista que vivió sin duda cuatro de sus mejores años en ese impresionante campus y en esa maravillosa ciudad.

Empezamos a coger gustillo a esto de desplazarse, aunque nunca habíamos sido designados ninguno como miembro de ningún jurado. Y siendo honestos, había cierto nerviosismo... Estábamos citados en Pamplona para la hora de la comida, así que decidimos quedar con tiempo, para viajar tranquilos. Salimos con un poco de retraso debido al tráfico madrileño, pero no nos preocupaba, dada la cilindrada del motor del coche de Mario, todo un derroche en estos tiempos de recortes, y de su supuesta destreza al volante... Pero al entrar en carretera una sucesión de obras en cadena durante los primeros doscientos kilómetros del trayecto nos terminaron por hundir la media de velocidad... Y es aquí donde se gesta una de las mayores campañas de difamación que hemos tenido ocasión de presenciar en los últimos años: hace unas semanas, este pobre cronista suyo sufría uno de los ataques más virulentos e innecesarios que recuerde. Y lo sufría, para mayor dolor suyo, desde las páginas de éste, su blog...

CRÓNICA DE UNA INFAMIA
Vamos por partes... Impropio el ataque. Impropio de personas que dicen ser hombres de bien. Impropio de colegas de trabajo, porque eso, entre compañeros, no se hace. Y sobre todo, impropio por falso, por injusto, por gratuíto, por cobarde, por inmerecido... Según la débil argumentación de mi colega de blog, en adelante, el señor Benito, yo soy la constante de esos dos viajes fallidos en los que la velocidad brillló por su ausencia, en los que sentí como envejecía miserablemente en mi asiento del coche al ritmo del paso de los kilómetros, despacio, muuuuy despacio... Según el Sr. Benito, yo tengo la culpa de que Luisito Blasco recorriera los 626 kilómetros que separan Madrid de Estepona en casi diez horas de 'temeraria conducción deportiva' o de que el día que acudíamos a Salamanca una espesa nevada cubriera la carretera con un blanco manto que pedía a gritos precaución, amigo conductor...
Y siguiendo esa línea de argumentación propia de un mentecato, yo y sólo yo, provoqué que en la N-1 el día del trayecto a Pamplona no hubiera ni tres kilómetros seguidos sin obras... Un despropósito... Lo que no cuenta el sr. Benito es que en la vuelta de Salamanca no pudimos correr porque casi se queda sin gasolina en su flamante y ¿veloz? coche. Un lamentable imprevisto, pensaréis... ¡¡Estuvo avisando que se quedaba sin gasolina durante más de 100 kilómetros!! Como tampoco cuenta que en el trayecto de vuelta desde Pamplona a Madrid y conmigo en el coche, se cumplió el horario programado escrupulosamente e incluso no se hizo más rápido por culpa de una pequeña peculiaridad del sr. Benito al volante... Peculiaridad que, visto lo visto, me veo forzado a hacer pública:

¿Sabéis esas personas que cuando hablan contigo se te echan, literalmente, encima? Mario Benito es una de ellas. Vehemente, locuaz, expresivo... El sr. Benito es un torrente una vez se arranca, un torbellino que te encima y te acosa físicamente en el calor de una conversación... incluso a veces, si se sofoca fruto de su avanzada edad, te quita la palabra y llega a contestar él mismo a las preguntas que te había formulado segundos antes... Los que le conocéis sabéis de qué hablo...

Lo que nunca pude imaginar es que hace eso en tierra firme... ¡y al volante de su coche!

Se contonea, se retuerce... te mira fíjamente a los ojos, desafiante... mientras se le va el coche en las curvas, y se le va, y se le va.... Al final, al borde de caer en la cuneta, lo recupera, fruto de la casualidad, o del instinto de supervivencia , ¡vaya usted a saber! El caso es que no fue una vez, ni dos... ni diez. Fue una constante en un viaje en el que al principio temí morir desparramado por una de esas cunetas de Dios y que al final, de tanto sufrir, terminé contando, indiferente, los distintos episodios como curiosa anécdota que, por supuesto, no pensaba divulgar... Hasta que el día de la infamia tuvo lugar...

Y para haceros participes en su absoluta totalidad de esta experiencia cercana a la muerte comparto con vosotros, lectores, estas imágenes que reflejan como nadie la agónica experiencia que me tocó vivir:


IMÁGENES: LA HORA DE JOSÉ MOTA (TVE) MALINTENCIONADA EDICIÓN DEL VIDEO: JAVIER VIDAL

Terrorífico. Entre bandazo de carril y bandazo, fuimos consumiendo kilómetros. El excelente disco One man Band de James Taylor fue amenizando el trayecto mientras la conversación fluía... y el coche iba y venía... Al final de tan ajetreado viaje, llegamos a Pamplona. Y con agrado pudimos comprobar que básicamente todo sigue en el mismo sitio que hace quince años. Eso facilitó que con unas pocas indicaciones de este cronista llegaramos a la primera al hotel, pese a que el GPS de Mario insistiera en llevarnos a otro hotel de Logroño. Dos viejos amigos de encajabaja nos esperaban en la recepción: Laura Gónzalez y Carlos Pérez de Rozas, tipo único donde los haya. Junto al resto del jurado, profesionales de toda España y Portugal, partimos paseando hacia la universidad. “Seguidme, conozco bien el camino...”

ENCAJABAJA POR PARTIDA DOBLE
Este viaje ha sido especial por muchos motivos. Profesionalmente, porque no podemos agradecer lo suficiente el nombramiento de Mario como miembro del jurado de los ÑH. Significa mucho para nuestra sección y para nuestro humilde blog. Y ha sido, además, un reencuentro bastante emocional con una etapa muy importante de la vida de este cronista que les escribe. Y es que en Pamplona tomó forma todo. Y uno se hace mayor y está hecho un sentimental y pensaba que ya no se acordaría de nada... y lo cierto es que se acuerda de todo. Tanto es así que fue enfilar el campus por la antigua cuesta de Fuente del Hierro y sentir que la última vez fue ayer, aunque ayer fuera hace quince años. El espectacular campus, verde y majestuoso nos recibió a un pequeño grupo formado por Mario, Laura, Álvaro Varona y servidor que bajaba recordando batallas de hace mil años. Mario disparaba su cámara de fotos hacia todas partes, mientras ambos admirábamos los nuevos edificios que se levantan en el campus: una nueva facultad de económicas y el próximo año, un museo proyectado por Moneo. Impresionante.

El impresionante edificio de Bibliotecas junto a las Torres de Belagua

Ciencias sociales, imponente construcción de hormigón y periodismo


Después de comer en el comedor de la biblioteca y de haber conocido a la totalidad del jurado, empezaron las deliberaciones. En esos momentos, encajabaja se separaba. De la parte del jurado ya ha contado Mario batalla y andanzas... Pero mientras cumplía con diligencia con sus labores de jurado, yo disfruté de dos jornadas inolvidables en el campus, sin nada más que hacer que disfrutar del ambiente universitario, recordar viejos tiempos y visitar a los viejos amigos, profesores, empleados de la universidad. Realmente, un auténtico regalo. Antiguos compañeros de promoción como Miguel García San Emeterio y Paz Ugalde, secretario y directora de comunicación de la facultad de comunicación, respectivamente. O Fernando López Pan, maestro de periodistas, que consiguió que promociones enteras escribieramos historias con cierto criterio y, por supuesto, a nuestro querido MAJ. No vamos a descubrir ahora a Miguel Ángel Jimeno. Pero yo tenía mucho interés en que Mario, amigo y compañero, conociera personalmente a quien de tanto aprendí sobre edición, sobre diseño, orden e información en la universidad. Cosa que sigue haciendo a diario en su imprecindible blog la buena prensa. El encuentro no tuvo desperdicio. Y es que hablar el mismo idioma, el del periodismo puro y duro, hace que se intime muy rápido...

Tras una primera jornada agotadora, unos a fichas y otros a viejos amigos, y un breve refrescarse en el hotel de concentración, la delegación de jurados, organizadores, y adjuntos partió para la primera cena en Pamplona. El lugar elegido por la organización no podía ser mejor: Casa Otano, todo un clásico en la calle San Nicolás, zona cumbre, vía sagrada para aquellos que aprecian el placer de tomarse algo en buena compañía, vía que fue trabajada con fruición por este cronista en sus años universitarios, y que está preñada de sitios históricos en los que tomar pinchos, copas o lo que se tercie...

Llegada a la calle San Nicolás... ¡Ambientazo!

MAJ, Mario Benito y Laura González esperando para entrar a cenar junto al Ulzama, una debilidad muy particular... La de neuronas que ha perdido el cronista entre sus paredes azules por culpa de sus bebedizos...

La cena no puede calificarse de otra manera que no sea triunfal. El coqueto comedor del Otano, en la primera planta de la casa, acogió una encantadora velada entre amigos y compañeros de profesión. La conversación, afortunadamente, fue mucho más allá de la crisis y los recortes. Proyectos futuros, tendencias, amigos comunes, mil anécdotas que hicieron llorar de risa a más de uno... Y en una esquinita de la mesa, Mario, Laura, MAJ, servidor, Diego Zúñiga, de El Correo y Mario Henriques de la versión para iPad del Expresso portugués nos hicimos fuertes junto a una terraza habilitada para los fumadores empedernidos... Hasta para esto, Pamplona sigue siendo única. Y en aquella diminuta terraza nos plantamos MAJ, Henriques y servidor y nos turnábamos para echar humo, de dos en dos, con una vista impagable de la calle San Nicolás en plena efervescencia...


El jurado sentado a la mesa...

Pidiendo el postre desde el balcón para fumadores... (enorme cara de postre del cronista)

Algunos irreductibles de San Nicolas, desde el balcón de Casa Otano...


De la cena habría que destacar varias cosas: la primera, que MAJ es un anfitrión excelente. Conoce mil historias, es un formidable conversador y encima, tiene un apetito legendario. En eso pinchamos en hueso. El azar no tuvo otra ocurrencia más que juntar a MAJ con Mario Benito, un ser inerte, sin apetito alguno... el único adulto que sigue jugueteando con la comida de su plato -un ajoarriero como una catedral- como cuando tenía seis años... MAJ empezó prudente, pero ya en los entrantes intuyó el nivel de su invitado: “¿En Madrid no coméis?” le dijo, guasón... Eso provocó mi reacción, viéndome obligado, por orgullo de madrileño de adopción y sevillano de cuna, a dejar alto el pabellón, tanto en mi lugar como en el de mi inapetente compañero... Echamos de menos en esta labor a nuestro querido Luis Blasco, que hubiera provocado la quiebra del Otano si se lo hubiera propuesto... Porque en Madrid, amigos, sabemos comer...


Varios ejemplos de la contundente gastronomía del Reino

La segunda fue volver a constatar lo que te puedes reír en una cena con periodistas... Entre las miles de anécdotas y la habilidad de Mario para provocar risas, incluso sin pretenderlo, fue una cena inolvidable... Hubo un momento impagable, cuando hablábamos del nombre de mi futuro hijo y comenté que igual le llamamos Rafa, pero así... sin nigún entusiasmo... Mario saltó: “No hombre, no... Rafa es un nombre tristísimo...” Inmediatamente, el pobre Diego Zuñiga, de El Correo, un tipo divertido, sabio en lo referente al diseño y que cada vez que abría la boca decía algo interesante soltó mirando al infinito: “Mi niño se llama Rafa...” Silencio... Mario, pálido, miraba por la ventana pensando (imagino) si sobreviviría si se lanzara por ella para escapar a semejante marrón... “Es... un nombre precioso...” acertó a decir sin poder contener ya las risas... La caracajada de nuestro lado fue tan grande que enmudecimos al resto del local, que quería saber qué había pasado... ¡His-tó-ri-co! Encajabaja, dejando el pabellón lo más alto posible...

Mario Benito con Diego Zúñiga, sonrientes, una vez aclarado el 'incidente' del nombre de su hijo...

Miguel Ángel Jimeno, el anfitrión por excelencia

REPORTAJE GRÁFICO: MARIO BENITO Y JAVIER VIDAL



Continuará...

Congreso ÑH8 en Madrid
Como ya os hemos contado, este viernes 11 se celebra en Madrid el Congreso ÑH8, con destacados ponentes como Mark Porter, Rodrigo Sánchez, Lola Gómez, Laura González Díez, Pedro Pérez Cuadrado, Mario Tascón y muchos otros ilustres ponentes... Desde encajabaja os animamos rotundamente a participar, pocas veces se tiene a tanto grande del diseño y del periodismo junto. Y aunque este año sea en formato super reducido, éstas son las ocasiones en las que surjen cosas grandes... ¡No podéis faltar!

jueves, 3 de noviembre de 2011

Una dosis de sentido común... y otra de genialidad
#jornadasdiseño(y4)

"Si un historiador analizase dentro de 200 años la situación actual de la Prensa, de los periódicos, se encontraría con que el desarrollo y la importancia del diseño periodístico, creciente desde los años 80 del siglo pasado, coincide en el tiempo con el declive imparable de los periódicos. De ahí podría deducir que la prensa se murió... ¡por culpa de los diseñadores! Por eso, y aunque esto pueda ser cierto o no, deberíamos ser humildes. Motivo por el cual no voy a enseñar aquí virguerías ni nada espectacular que yo haya hecho, que es lo habitual en estos casos, sino que voy a mostrar pequeñas cosas llenas de sentido común, o al menos eso espero, porque creo que es la cualidad que más valor tiene en el diseño periodístico."



Así, de pie en el centro del escenario, comenzó Ricardo GutiérrezCurtis en el mundo de la prensa— su conferencia en las III Jornadas de Diseño de la URJC organizadas por su inseparable Pedro Pérez Cuadrado, pareja absolutamente complementaria en los medios en los que han trabajado juntos (El Sol, la Información de Madrid...) y en los que ambos fueron mis maestros. A diferencia de lo que sucede en el mundo anglosajón, sé que no es habitual en nuestra "cultura" hispana hablar de quienes nos enseñaron lo que sabemos —aunque evidentemente sigo aprendiendo escuchando a otros, leyendo, observando y sobre todo con quienes trabajo ahora— porque lo habitual aquí es hablar de uno mismo. El 'yoísmo' este tan enriquecedor. Pero a mí me da igual lo que se lleve aquí, o allí, sobre todo si se trata de Ricardo Curtis, uno de los más grandes diseñadores de prensa que ha dado este país como pudimos comprobar, una vez más, quienes tuvimos la suerte de escuchar una conferencia que en principio iba a tratar de "El arrevistamiento en el diseño de publicaciones", pero que en el último momento el imprevisible Curtis convirtió en un abanico de genialidades, una tras otra, in crescendo, con el hilo conductor del tan excaso como valioso sentido común. Todavía estoy frotándome los ojos... y el corazón.

Pedro Pérez presentando a Ricardo Curtis

La primera parte consistió en una serie de ejemplos de puesta en página de fotografías en casos reales de El Periódico de Cataluña, mostrándonos todas las imágenes de las que disponían los diseñadores en cada noticia. Viendo cada página con las distintas posibilidades, rediseñándolas con las imágenes menos adecuadas para entender que así no, y, sobre todo, explicándonos de manera muy sencilla el POR QUÉ no y el POR QUÉ sí... parecía todo tan sencillo. "Vemos cómo se distorsiona la información cuando se aplican criterios de diseño sin tener en cuenta el contenido, o el enfoque que quiere darse a una noticia", decía Curtis en un volumen más alto de lo habitual en él de manera que podíamos oírle. "Poner esta imagen, por lo que hemos visto antes, sería una gilipollez, ¿no?"

Después de pelearse un poco con el PC, "perdonad, pero soy maquero, cómo c..", logró seguir adelante para explicar de la manera más sencilla posible cómo se arma un reportaje de varias páginas en una revista a partir del conjunto de imágenes de las que se dispone. Distintas posibilidades, dos, tres, cuatro... para el mismo reportaje "en función del enfoque informativo que le queramos dar a la historia", partiendo siempre de una maqueta determinada por la apertura de ese tema "que va a marcar a todas las demás (...) tenemos que contar una historia a través de la edición gráfica, y para ello lo primero es hacer una análisis de todas las fotos que tenemos". Descartando, seleccionando, eligiendo una portada que estructura todas las demás. Puro periodismo visual. "Llevo años haciendo esto así", me confesó desde el asiento de al lado Rafael Alvaro, diseñador en periódicos y revistas con una amplísima trayectoria y antiguo compañero, "y no se me hubiera ocurrido explicarlo de una manera tan sencilla". Puro sentido común.





A estas alturas yo pensaba que sería imposible ir a más; qué más podía enseñarnos Curtis sobre diseño periodístico y sentido común. Y mi asombro debía de exteriorizarse porque sin necesidad de decir nada nuestra querida Laura González, con su habitual inteligencia, debió darse de cuenta de mi carita y se acercó para susurrarme, "espérate que ahora vendrá lo de la Coca-Cola". Y vino. Vino a raíz de una ocasión en la que su/nuestro amigo Pedro Pérez le pilló a traición para que "esa misma tarde les dijera algo" a los alumnos de la Universidad San Pablo CEU, hace ya un tiempo. "Es una historia que cuento muchas veces, porque me encanta".

Lo de la Coca-Cola consiste en que "sin saber muy bién de qué podía hablar aquella misma tarde, abrí los teletipos y vi que en Inglaterra se había denunciado que Coca-Cola vendía agua del grifo haciéndola pasar por mineral". ¿Cómo se maquetaría aquel teletipo? Pues un título, y un texto. No daba para más, eran apenas 30 o 40 líneas. ¿De verdad no da para más?, como mínimo un ladillo, "pero que diga algo, no un adorno", o un pequeño sumario en el centro. "Me pongo a buscar y encuentro en internet una imagen de una de esas botellas, y ya tengo otro elemento más"... que se van mostrando en la pantalla del auditorio según se añaden a la página imaginaria. Y leyendo el texto más despacio encuentra una excusa de Coca-Cola diciendo que no se trata de agua del grifo sin más, sino agua 'tratada' con el proceso de la ósmosisinvertida "o no sé qué". Pues hay que investigar qué es eso... y hacer el gráfico correspondiente que nos los explique. Con lo que ya tenemos ¡cuatro columnas de arriba a abajo (texto, imagen de botella, gráfico explicativo)... a lo que hay que sumar una segunda pieza de texto informando de que en España también Coca-Cola ha vendido agua embotellada, aunque aquí nos dicen que sí, "que es de la buena". Y que, además, "encuentro la publicidad con la que Coca-Cola vendía ese agua 'tratada'". Ahora ya es toda una página, completa y llena de elementos informativos. "Si además queremos ser sensacionalistas", concluye Curtis, "pues hacemos esto". Y nos dibuja un enorme grifo que llena de agua una Coca-Cola a toda página junto con todos los demás elementos. "Pero no queremos serlo". Y volvemos a la solución completa. Un pequeño teletipo, y mucho sentido común. Y mucho periodismo.






Y más. Faltaba el más difícil todavía. Porque Curtis terminó proponiendo a los alumnos de esta universidad del sur de Madrid un "proyecto para que alguno de vosotros lo lleve adelante".



Ejercicio de ciencia ficción para alumnos de periodismo: "Imaginemos que internet ya está inventado pero que viviéramos en una sociedad en la que no se hubiera inventado la imprenta y que de pronto, ahora, apareciera un tipo llamado Gútemberg y la inventase". ¿Qué clase de productos periodísticos impresos crearíamos? Posiblemente, lo primero sería llevar las páginas web que ya tenemos directamente al papel, tal cual, obteniendo este resultado:



Algo inmanejable, imposible de leer, "bueno, alguno diría que ha inventado el periódico papiro, y lo enrollaría bajo el brazo por la calle (...) Pero en realidad deberíamos empezar a hacernos preguntas sobre la mejor manera de llevar esta 'home' al papel para hacer con ella una portada", explicaba Curtis ante un auditorio atónito. Y tendríamos que seleccionar a la fuerza entre estas siete imágenes para quedarnos con un máximo de cuatro. Seleccionar y valorar. Y deberíamos adaptar la tipografía, dejar el palo del texto base de la web por tipos con serif que facilitan la lectura en papel además de bajar el cuerpo; cambiar el color y eliminarlo de los titulares porque en papel se imprime mejor la tipografía en negro...



"Y seguiríamos haciéndonos preguntas, que son las que tenemos que hacernos ahora en realidad; por ejemplo sobre si podemos ser un producto generalista, como esta web con esta 'home' tan larga, o si debemos ser un producto especializado... Sobre si debemos comprobar las noticias para así diferenciarnos de Tuiter que lanza todo al instante, contrastado o no; sobre si hay que aportar la credibilidad y la calidad que está escondida en la selva de internet. Porque sólo así tendremos futuro, y no sólo en papel sino también en la red".

"Tenemos que defender nuestro oficio", terminó Curtis entre el silencio de quienes le escuchábamos, muchos, "tenemos que defenderlo con calidad y con trabajo. Porque aunque nos digan, y nos repitan, que nos van a fusilar al amanecer... yo me resistiré. Me resistiré a que me vayan a matar el papel".