martes, 8 de febrero de 2022

Sobre el diseño de la campaña electoral de CyL

Si creen que las ridículas propuestas vacías de contenidos y alejadas de lo que realmente necesitan los ciudadanos, realizadas muchas ante un paisaje de animales de granja detrás o clamando al cielo porque "la remolacha ha sido atacada", y creen además que los mensajes políticos sufren un continuo proceso de degeneración, entonces tendremos que admitir que el diseño gráfico de la actual campaña política en Castilla y León (España) es en realidad un muy buen diseño, ya que la comunicación visual deber seguir siempre el principio de que forma y contenido son indisolubles, constituyen juntas el mensaje. No deben ser contradictorias. Un gran diseño, pues, el de los carteles de esta campaña electoral, puesto que la decadencia de los contenidos tiene su fiel reflejo en la decadente forma en que se materializan, como vamos a ver. O puede que en realidad todo sea más sencillo y estemos ante una falta de presupuesto.

CIUDADANOS

La falta de presupuesto, comprensible en esta formación, o al menos la ausencia de profesionales de solvencia en lo que al diseño se refiere, es la característica principal del cartel de Ciudadanos.



No llegamos a entender cómo se puede utilizar así la imagen, a estas alturas. La edición gráfica es una de las partes más importantes del diseño editorial, y del periodístico, naturalmente, y cualquiera que reflexionara un poco, sólo un poco, sobre la forma de editar esta fotografía se preguntaría cuál es la razón de dejar todo ese espacio por encima de las cabezas, ese vacío que tal vez sea una metáfora visual del vacío de lo que piensan o dicen, no sé, no creo que fuera la idea. Unos personajes que tampoco caminan porque ha sido necesario (¿para mantener ese absurdo espacio vacío encima?) recurrir al siempre simpático y nada socorrido efecto de degradar la parte inferior de la foto para que así podamos poner allí el texto.

El único acierto que acierto a ver en el cartel está, precisamente, en ese texto inferior, en el hecho de que hayan utilizado la tipografía que les ha servido habitualmente para sus campañas, reafirmando de esta manera la identidad, la marca política asociada también a su color naranja. Se trata del tipo Circular (Laurenz Brunner, 2005-13), muy apreciado entre el personal que gusta de estar a la última en lo que a tipografías se refiere. Un tipo de letra tan bien diseñado como innecesario en lo que aporta a todos los que quieren ser Futura desde hace casi cien años. Pero... parece que resaltan algunas palabras, ¿no? Parece. Que es precisamente lo que todos los maestros del diseño insisten en que nunca debe hacerse, lean a la gran Elen Lupton (2009, 2016), a Jan White (2018), a Tschichold (2010[1928]). No debe parecer, debe ser evidente. Si no hacemos las cosas de forma que se noten, si no creamos el contraste necesario, puede hasta parecer un error. Si de verdad era necesario resaltar las palabras "valor" y "palabra" (y que alguien me explique para qué), ¡entonces utilicemos una variante con más grosor! ¡Si queremos diferenciar... diferenciemos! La tipografía Circular tiene seis grosores diferentes: light, regular, medium, bold, black y extrablack. Claro que hay que comprar cada uno.
Una gran tipografía, muy mal utilizada. Pero no tanto como lo siguiente...

PODEMOS

Aquí todo es más incomprensible, dada la magnitud del despropósito. Ni de forma intencionada debe resultar fácil hacer todo tan mal, siempre se acierta en alguna cosa aunque sea de suerte, en este cartel que todos, todos, mis alumnos del Grado de Diseño Integral consideraron sin ninguna duda el peor de todos en el reciente análisis que hicimos de forma colectiva.


Es el más puro ejemplo de ¿composición? en la que los elementos han sido lanzados al azar, donde caían. ¿Qué hace el logo del partido ahí? ¡Ahí! Vimos que nos faltaba ponerlo y era el sitio que nos quedaba, puede ser una razón, o sinrazón. Sobre la fotografía, tal vez aquí sí habría que buscar una imagen más dinámica porque el candidato no parece especialmente fotogénico. O ¿qué sentido tienen esas ridículas espigas volando? ¿Que estamos en Castilla y León? Ya, si lo pone encima. Pero todo esto no es lo peor, ni mucho menos. 

Lo peor, lo inadmisible para cualquier profesional del diseño, es el maltrato tipográfico. Y es incomprensible, decíamos al comienzo de este apartado, en una formación política que se ha caracterizado desde sus inicios por todo lo contrario. ¿Dónde está la famosa Gotham (Tobias Frere-Jones, 2000) que trajeron a la comunicación política en España tras la exitosa campaña del "Yes We Can" de Obama en 2008? ¿O dónde está esa fabulosa egipcia Adelle (Veronika Burian y José Scaglione, 2009), que también vivimos después? Usadas además con eficacia. Aquí sólo queda el color de lo que ha sido su identidad visual.






Porque, en el cartel de ahora para Castilla y León... ¿Han mezclado caracteres en redonda con caracteres en cursiva, en una misma palabra? Lo han hecho. Y, ¿se han fijado en el destrozo de interletrado que ello ocasiona? Es que veo la palabra "León" y no tengo palabras, sufro convulsiones y me aparece como urticaria en la piel, se me irritan los ojos. ¿Es que hubo algún insensato a quien le pareció "más bonita" la letra "v" en cursiva (no lo miren fijamente) y dijo "agárrame el cubata"? No se puede entender, sinceramente. Confiamos en que no sea una muestra de ese supuesto diseño adaptado a los contenidos, una visualización de sus propuestas políticas...

PSOE

Escuchaba el otro día una muy interesante entrevista con el periodista, historiador y politólogo Pablo Stefanoni en la que analizaba cómo la derecha, especialmente la nueva ultraderecha, ha tomado el papel de la rebeldía contra el sistema, mientras que la izquierda, especialmente la socialdemocracia, se ha convertido en conservadora. La causa estaría en una visión pesimista del futuro, en la creencia de que el futuro será peor que el presente, y que el pasado, y que por consiguiente es necesario conservar lo que tenemos. Pero... ¿se le puede llamar entonces "progresista"?


El cartel de... no sé cómo se llama, perdón, quiere ser el cartel de Pedro Sánchez, como vemos. Pero tampoco se atreve. Yo creo se equivoca, claro. En política hay que ser valiente. Y en todo lo demás. No vemos aquí ninguno de los groseros errores de aficionado que hemos descrito en los carteles anteriores. No lo hay. Es de suponer que aquí sí estamos ante el trabajo de un estudio profesional.

Considero que se equivoca porque elimina todo aquello que hacía que el cartel de Pedro Sánchez fuese un muy buen trabajo. Cómo divide el espacio en dos partes iguales creando equilibrio (hablo del de Sánchez, por supuesto), el atrevidísimo plano frontal en blanco y negro que le da una enorme fuerza al cartel y un aire de vanguardia. La fabulosa tipografía DIN (Albert-Jan Pool, 1995-2009) que crea otro bloque cuadrado con el lema "Haz que pase" en tres líneas del mismo ancho, y la ya clásica Interstate (Tobias Frere-Jones, 1994) para su logo como establece su imagen corporativa, en una composición de absoluto equilibrio central. El rojo es el mismo en ambos casos, también el corporativo, aunque la pantalla nos juegue estas malas pasadas. Es un cartel tan bueno (sigo hablando del de Sánchez) que a saber quién es el creador original de una campaña así.



Decíamos que... no lo recuerdo, no, que este señor del PSOE de Castilla y León, también ha querido copiar en su cartel. Al líder de su partido, es legítimo. Pero supongo que después ha habido alguien, siempre hay alguien, que ha pensado en "mejorarlo". Y no han hecho otra cosa que eliminar la fuerza del plano frontal en blanco y negro por un convencional retrato de medio lado en color, la tipografía DIN por una insustancial copia de Helvetica totalmente anodina y la composición centrada por una alineación a la izquierda que fue rompedora cuando se fundó el partido en la que dice "Vota Castilla y León". No hay más comentarios. La socialdemocracia conservadora plasmada en tipografía, imágenes, color y composición.

PARTIDO POPULAR

Posiblemente sea el mejor, siendo mediocre. Porque en este caso estamos también ante una comunicación conservadora, pero ahora al servicio de ideas políticas que también quieren serlo. Y, como en el caso anterior del Partido Socialista, tampoco es incorrecto desde el punto de vista formal y es sin duda un trabajo profesional.


No hay nada que destacar aquí, o casi nada, que ahora iremos a los detalles. Nada que destacar en lo esencial: el color azul del partido, más oscuro que lo habitual y oscureciendo así la imagen que enmarca, un Mañueco que no nos mira de frente. La comunicación no verbal clásica habla de alguien que no dice la verdad si no te mira a los ojos, pero como eso ya se da por descontado, pues busquemos un plano en el que parezca amable, o algo así, o da igual...

Los manuales de referencia sobre diseño editorial (vuelvo a Lupton y a White, son los mejores, aunque no los únicos) suelen prevenir contra el uso de varias tipografías en un mismo trabajo (y aquí el consenso es absoluto en los manuales mencionados y en los que no). Pues aquí tenemos en cuatro elementos textuales, cuatro tipografías diferentes. ¿Por qué? No lo sé. "Castilla y León", por si no quedaba claro de dónde estábamos, en tipografía Favorit (Johannes Breyer y Fabian Harb, 2013), moderna y poco más. Correcta. "la fuerza que nos mueve". Punto. ¿Por qué el punto? No lo sé. ¿Por qué en minúscula la primera letra? No lo sé. Cursiva, queremos diferenciar que esto es la idea, supongo. Times New Roman (Stanley Morison, 1932). Logo del PP abajo a la derecha, bien situado (recuerden la absurda colocación del del Podemos). Y, finalmente, y aquí viene el detalle interesante, el casi nada que se puede destacar: "Mañueco2022" en una tipografía que posiblemente sea Gevher (Oguzhan Cengiz, 2020) modificada después. Una tipografía de palo, como todo lo que ahora quiere ser de ahora, pero que además quiere ser expresiva, tener algo propio. Fíjense en la "M" mayúscula, en el dibujo de  la "a", en la "u".


La imagen visual de la campaña incluye también una especie de marca personal con esta tipografía tan expresiva que pretende crear identidad, y ciertamente lo consigue, utilizado la "M" mayúscula con la virgulilla de la eñe por encima y la fecha en otro color. Azul, evidentemente.



Hay intención de crear comunicación visual... y hay presupuesto.

VOX

Nada nuevo bajo el sol en la más nueva de las formaciones políticas. ¿Para qué? ¿Les hace falta? Y decíamos que el anterior posiblemente sea el mejor porque no parece que VOX haya hecho nada de forma específica para esta campaña electoral, como bien podemos ver. Digamos que está fuera de concurso.



Porque se trata, exactamente, del mismo cartel que utiliza el partido en toda su comunicación, en cualquier lugar y en todas las ocasiones hasta el momento. Da igual quien se presente, porque lo hará siempre "respaldado" por su líder mesiánico Santiago Abascal. Si no recuerdo el nombre del candidato socialista, del candidato de VOX directamente no sé nada y a sus votantes, que posiblemente sepan sobre él lo mismo que yo, les va a dar igual. Ni el nombre ni su cara; si le veo solo, ni le reconozco. Y digo lo de mesiánico sobre el líder porque la imagen que utilizan tiene esa intención, o algo parecido, que ya saben que la comunicación visual se caracteriza por lo que semiólogos como Eco o el Groupe μ (investigadores de la Universidad de Lieja) llamaron "código débil". No es un lenguaje universal. La teoría académica del cine habla de que cuando un personaje mira fuera de campo es porque desea algo. Y aquí todos deben estar deseando un futuro distinto para España, porque la bandera siempre tiene que aparecer.

Sobre el color verde de VOX también tuvimos un pequeño debate en el que los alumnos parecían estar bastante de acuerdo en que en este caso no puede representar el ecologismo, que es lo primero que asociamos  con este color en lo que a política se refiere, algo que parece muy alejado de los planteamientos sobre cambio climático y conservación del medio ambiente que proponen Abascal y compañía. En un artículo sobre este asunto que casualmente acaba de publicar mi muy querido Borja Ventura en la revista Yorokobu, y que me hace llegar amablemente, el diseñador José Gil-Nogués (el.tipo.com), responsable de la imagen corporativa de VOX, afirma sobre el verde de VOX que se trata «del color de la vida y de la salud; de la fertilidad y de la frescura; de la juventud y de la esperanza», y por si todo esto fuera poco lo asocia también a conceptos como «valentía», «compromiso» y «audacia». Pero aunque suena tan bonito como subjetivo, Gil-Nogués admite también en este artículo la misma conclusión a la que llegamos en nuestro análisis con los alumnos: que se escogió este color porque era el único que quedaba libre. Lo llama «razón práctica», y para mí es definitiva. Los otros ya estaban cogidos por el resto de partidos (azul, rojo, naranja, morado, amarillo nacionalista...), aunque también es cierto lo que señala en el mismo artículo Quim Marín, responsable de la imagen de Mas Madrid, que también es verde, de que muchas veces lo importante para generar esa identidad es el tono del color.

Por cierto, quien considere que no estamos ante un buen diseño se equivoca. Quien lo ha hecho sabe lo que hace. Para el logo de VOX, José Gil-Nogués se inspiró nada menos que en la tipografía Blur (1992) del superstar británico del diseño Neville Brody. Y si a primera vista les parece que se trata de un diseño algo anacrónico, de aspecto antiguo y alejado de innovaciones formales, algo... rancio, ya saben lo que quiero decir, ¿están seguros de que sus votantes querrían algo diferente? Pues eso.

miércoles, 14 de abril de 2021

Entre pantallas

«¿Se me oye?, ¿se me ve?» Todos los que hemos intervenido en alguna videoconferencia en estos últimos teletiempos, es decir, todos, hemos sentido ese abandono cuando empezamos a hablar ante otros, ante supuestamente otros, desde una habitación en la que por lo general estás solo y desamparado, sin saber a ciencia cierta si alguien puede verte o escuchar lo que le dices a una pantalla dividida en múltiples ventanitas, casi todas las cámaras desconectadas y la duda que no se disipa porque nadie suele contestar a la primera. «¿Se me oye?, ¿se oye lo que digo? ¿Se me ve?» Y otro silencio digital y eterno hasta que por fin te llega una voz metálica, con eco reverberante y entrecortado, que amablemente alivia la angustia diciéndote: «sí, se te escucha bien». Gracias.

Han cambiado las clases y las relaciones con nuestros alumnos, y con nuestros profesores; las redacciones de los medios son ahora pantallas divididas en una rejilla con múltiples recuadros desde cada uno de los cuales tus compañeros preguntan y responden, proponen, rechazan o aceptan, participan o dejan la cámara y el micrófono desconectados para seguir trabajando en pijama o escaquearse, que todo hay siempre incluso en el mundo virtual, Zoom supera a WhatsApp como aplicación más usada por los menores —nos cuenta La Vanguardia—, las relaciones sociales y  laborales entre pantallas y las míticas Jornadas de Diseño del CEU que durante tantos, y tantos, y tantos, y tantos,tantos, y tantos, y tantos, y tantos, y tantos, y tantos, y tantos, y tantos años (por enlazar unos pocos) os hemos ido contando aquí que han tenido que celebrarse en esta su última edición... a través de Zoom.



Así que no hemos podido volver a encontrarnos en persona, saludarnos cara a cara y llorar juntos entre risas por lo mal que van todos los periódicos como venimos haciendo desde hace veinte años, que no es nada, ya saben. Eso sí, el hecho de que estas XXIV Jornadas de Fotoperiodismo, Edición y Diseño en Prensa haya tenido que celebrarse en remoto a través de videoconferencias en la red ha permitido, por otro lado, el positivo, que sus organizadores —beso muy fuerte a mi muy querida Laura— reunieran a un grupo de profesionales de primerísimo nivel que posiblemente no hubieran podido asistir de forma presencial. Cuando me enviaron hace tiempo el programa provisional no me podía creer que estuviera Javier Errea, uno de los mejores diseñadores de prensa de España y del mundo, y a continuación Chiqui Esteban, uno de los mejores infografistas de España y del mundo, actual director de gráficos nada más y nada menos que The Washington Post, entre ellos. Tuve que leerlo dos veces, y preguntarle después a Laura cómo lo había conseguido. "Zoom". Claro.



Laura González, organizadora de las Jornadas, presentando a Javier Errea a través de Zoom.

Y allí estaba Errea al otro lado de la pantalla la mañana del jueves pasado, 8 de abril de 2021. Con esa mirada clara y algo nostálgica —una impresión subjetiva y personal, claro—, con esa voz algo triste de siempre y con más esperanza y proyectos que nunca, un hablar lento con un leve acento navarro y tanta sabiduría y bien saber contar, y mostrar. Parecería que nos cuente siempre la misma conferencia, yo que le he visto ya unas cuantas veces, y sin embargo no es igual, no exactamente igual. La va enriqueciendo y mejorando, decantando en un alambique visual del que salen gotas esenciales de periodismo visual, de periodismo, incorporando elementos de ultimísima hora como en esta ocasión hace analizado algunos logotipos, el cuestionado de la Federación Española de Fútbol, paradigma de "blanding" o "flat design", demasiado flat seguramente, porque ahora su estudio se reinventa desde la falta de trabajo con los debilitados y desnortados medios de comunicación hacia la comunicación corporativa e institucional, donde alcanza también la excelencia. Javier Errea está tocado por los dioses de la comunicación visual. Es así.

Su conferencia es un work in progress que refleja su experiencia vital, lo que se mantiene inalterable, sus «señas de identidad periodística» en todo lo que hace y evoluciona mientras intenta «entender el mundo digital». Errea tiene claro que «diseñar, comunicar, es mucho más que ponerse guapo», que se puede aprender, y lo hace, reconociendo errores como lo fue aquello de reconvertir redacciones de periódicos en «naves espaciales» junto a la consultora Innovation de Giner —bloqueador mayor de Twitter—; consultas que suponían inversiones de millones de euros para esos periódicos y que en algunos casos terminaran cerrando dos años después. Y nos muestra imágenes del antes y después de la redacción del malogrado periódico griego Eleftheros Typos, y nos muestra también aquellas páginas que diseñó para ellos, y que para mí la máxima expresión de la belleza que haya alcanzado nunca la forma de un periódico.


¿Se imaginan que en España un periódico publicase una primera página contra los propietarios de ese medio? Sobre esa brutal independencia del mítico diario parisino Libération también habló Errea.

Por todo eso, y a pesar de los problemas, a pesar de su lucha en un caballo de papel contra molinos gigantes digitales, sigue en realidad instalado Errea en la excelencia. En la comunicación.

No hubo tiempo para que pudiera concluir de forma completa su conferencia mutante, enriquecida de experiencias y transformaciones, porque esperaba Chiqui Esteban al otro lado de una pantalla en Estados Unidos. ¡Zoom!



Borja Ventura presentando a un Chiqui Esteban conectado desde los Estados Unidos.

Borja Ventura, apreciado e infatigable rival en esta lucha inventada entre el papel (yo) y lo digital (Borja) que no creo que pueda terminar sino ganándola él, aunque el resultado de la batalla termine con medios tanto impresos como digitales distintos a los que existían cuando empezaron las hostilidades, presentó al periodista visual español de mayor proyección internacional, fabuloso comunicador tanto con formas, colores y código informático, como cuando nos cuenta en qué consiste su trabajo, cómo hace lo que hace.

El título de su conferencia fue "¿Por qué los grandes medios apuestan por la infografía?", y, como buen periodista, utilizó la técnica de la "pirámide invertida" —lo más importante al principio y así en orden de mayor a menor importancia hasta el final— para contestar inmediatamente antes de mostrar nada: porque funciona.

Después de compartir desde su pantalla gráficos que han funcionado, en The New York Times, en su The Washintong Post actual, en La Información... volvió a dejarnos asombrados con el nivel de creatividad puesta al servicio de la comunicación, al periodismo, lamentado con razón que todavía en muchos medios no se llegue a considerar la infografíía periodismo (sucede igual con el diseño periodístico o diseño de la información). Pero más asombrado aún me dejó cuando nos contó que él dirige un departamento de ¡30 personas!, y que su periódico ha contratado recientemente ("we're hiring", dice ahora mismo la cuenta de Twitter del departamento de Gráficos y Visualización del Post) a ¡14 personas! para las secciones de Diseño e Infografía. Animó, pues, a los estudiantes de Periodismo y de Diseño, y con mucha razón, a ser optimistas porque en esto sí hay trabajo. Y en lo que seguro que coincidimos mi honorable rival Borja y yo es en que los medios que sobrevivan a esta crisis eterna, digitales, impresos o por señales de humo, necesitarán para ello buscar la excelencia tanto en los contenidos como en el diseño —es inseparable—, o no serán.


Nos contó también Chiqui Esteban con leve acento gaditano desde su pantalla a seis mil kilómetros de distancia y seis horas de desfase, que la infografía consiste en «hacer que la información complicada resulte fácil de entender», algo nada fácil. Y que, además de «la inmediatez», el departamento que dirige establece como criterios para que un gráfico salga adelante que sea «interesante, importante e innovador». Sólo si cumple «al menos dos de estas condiciones» lo veremos impreso en las páginas de The Washintong Post o publicado en sus soportes digitales, posiblemente con algún tipo de interacción.

Pude ver parte de la interesante conferencia posterior de Artur Galocha, uno de los 14 contratados por The Washington Post recientemente, en la que nos contó cómo trabaja para este diario norteamericano desde su casa de Madrid, pero me fue del todo imposible llegar a la última en la que la joven diseñadora Irene de Pablo presentó su trabajo de diseño digital en El Confidencial. Y es que justo a esa hora empezaba la clase con mis alumnos de la URJC... a través de una pantalla por videoconferencia con la aplicación Teams. «¿Se me ve?, ¿se me oye?», comencé la sesión, asustado ante la posibilidad de que nadie al otro lado pudiera oírme y ver lo que quería mostrarles, tipografía en este caso después de comentarles brevemente lo que acaba de ver en esta Jornada del CEU. Claro que para eso, para mostrarles lo que llevaba preparado sobre la forma de las letras, hay que pasar también por el infierno del "compartir pantalla". «¿Lo veis?»

Toda la conferencia completa está subida a Youtube, otra las ventajas de las pantallas. Así que aprovechad y pinchad en el enlace.


sábado, 11 de julio de 2020

El día en que yo nací

He venido a buscarme.

No soy una persona joven. Los periódicos están encuadernados en grandes tomos con tapas de cartón estampadas en distintos colores. No queda con vida casi nadie que pueda hablarme sobre el día que nací. Los tomos con los periódicos encuadernados tienen grabado en el lomo con letras doradas el nombre del diario, un mes y un año. Ya. Junio. 1964. Mis abuelos fallecieron hace ya mucho tiempo. El tomo con los ejemplares originales del diario Ya es de color azul, el del diario Pueblo es de color rojo. Mi madre murió cuando yo era muy niño, ella seguro que lo recordaría. Los ejemplares del ABC y La Vanguardia están microfilmados, pero yo sólo busco periódicos de Madrid, la ciudad en la que nací. Mi padre no tiene hermanos, no tiene familia y sería absurdo preguntarle qué sucedió el día de mi nacimiento. Por eso hojeo un tomo enorme y pesado que me han traído desde los sótanos de la nueva Hemeroteca Municipal de Madrid con todos los números del diario Ya publicados en junio de 1964. He venido a buscarme.

Ava Gardner y Richard Burton, guapísimos, me miran desde las páginas en huecograbado del diario Ya publicado el 18 de junio de 1964 en Madrid, porque ella ha ganado el premio a la mejor actriz en el Festival de cine de San Sebastián por la película La noche de la iguana. Qué fabulosa calidad en las fotografías, una técnica laboriosa y nada barata de imprimir que los periódicos perdieron para siempre un mal día en el que la tecnología se lo permitió. En España buscaban petróleo el día en el que vi la luz por vez primera, pero seguro que la gente hablaba de fútbol porque la selección había eliminado el día anterior a Hungría y se clasificó para jugar la final del campeonato europeo contra Rusia. El primer campeonato internacional importante que ganó España con el gol histórico de Marcelino, aunque eso todavía no lo sabían, tuvieron que esperar cuatro días más.

Búsqueda de petróleo en Valdeajos. Posible apertura de nuevos pozos próximos al existente. La crónica comienza con una pintoresca forma de firmarla: "Por teléfono, de nuestro redactor enviado especial, José Luis Legarza", y con un no menos asombroso arranque: "Después de Job, es un pozo de petróleo el que ganaría (si los hubiera) los campeonatos de paciencia...". Amplia organización clandestina de ideología comunista, desarticulada. Cerca de un centenar de detenidos en Barcelona, Sevilla, Valencia, Alicante, Albacete, Murcia y Castellón. Reportaje, 20 años después del 'Día D': "El mareo, el mayor enemigo de los aliados el día de la Invasión". Le timan todos sus ahorros a doña María Herrera, de 52 años, en el Puente de Vallecas, con el conocido 'timo de la estampita'. Un joven que se hacía pasar por retrasado mental insistía en haber encontrado un montón de estampitas y le enseñó un billete real de 50 pesetas como si fuera una de ellas. Con ayuda de un cómplice, "un señor serio y mayor", la señora les entregó 20.300 pesetas en una caja donde los había ahorrado su marido, más 2.300 pesetas que tenía ella, a cambio de todas las estampitas... que resultaron ser recortes de periódico. Once horas corriendo sin parar; el 'suicida Fede' recorrió en solitario los 110 kilómetros entre Santander y Baracaldo: "A ver si se fija en mí la Federación de Atletismo y me llevan al maratón de los juegos olímpicos de Tokio".

La sala de lectura de la Hemeroteca es amplia y luminosa, con grandes ventanas en una de las paredes por las que puede verse un parque. Todavía no hay niños. La página 3 del diario 'ABC' del 18 de junio de 1964, firmada por Rafael Calvo Serer, lleva un artículo titulado 'El catalanismo nacional'. "No puede hablarse de otro catalanismo que no sea este de dimensión nacional, a la medida de la común patria española", escribe su autor. Es como si para la política el paso del tiempo no hubiera servido de nada. La mesa es muy grande y está ligeramente inclinada, como las mesas de dibujo. Tiene unas lámparas que proyectan luz sólo hacia el enorme tablero, sin molestar en absoluto a los ojos. Abro el tomo rojo con el diario Pueblo, un periódico que salía por las tardes. La búsqueda del petróleo es también la noticia del día, pero destacado en la parte superior de la primera página se puede leer "Hoy se espera a Franco en Bilbao. Presidirá los actos conmemorativos del XXVII aniversario de la liberación de la ciudad." Nos cuentan la aventura de ocho madrileños: Madrid-Bombay en scooter. Lajos Baroti, seleccionador de fútbol de Hungría: "Pregunten al árbitro por qué ha perdido mi equipo". "Cuerda para una bruja", capítulo 22 del relato 'La Policía en acción', escrito por F. Hernández Castanedo, diplomado en investigación criminal.

Mi horóscopo dice que "las cuestiones económicas pueden darle más preocupaciones de las que podía esperar en estos momentos. Es fácil que haya de hacer frente a gastos considerales". Mal día para nacer. Declaraciones de los padres del niño supuestamente secuestrado por su propia madre en Caño Roto: "Mi hijo no estaba encerrado; únicamente no le consentía que saliera a la calle". El pequeño Manolín, de nueve años de edad, "aunque parezca que tenga seis", no lleva seis años encerrado con su madre como se ha dicho, sino seis meses. No parece atemorizado y es normal. En Móstoles, un perturbado se metió en un pozo y agredió a los bomberos cuando fueron a sacarle...

Pero ni una palabra de mi nacimiento.












martes, 24 de marzo de 2020

¿Qué tipografía somos?

Mis alumnos de Diseño Editorial de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y yo seguimos adelante, confinados en nuestras casas en esta semana tan difícil en España por la crisis del coronavirus, pero conectados gracias a la tecnología y al interés por aprender. Por compartir.

Hace un año, Boris Müller (diseñador y profesor de Diseño Interactivo en la Universidad de Postdam) escribió un artículo en Medium titulado 'If Your Favorite Typefaces were Celebrities' en el que planteaba un divertido e interesante juego: asociar tipografías a actrices y actores famosos aprovechando que tienen una característica similar: ambos ponen 'cara' a las palabras, a las ideas, encarnan el lenguaje (y pone como ejemplo que Tom Hanks, el "buen vecino", es Helvetica).
Type and actors have a lot in common. They give written language an identity and they give a face to an idea. Just like actors, typefaces convey more than just subject matter. Their personality strongly shapes the way content is perceived. One typeface, one actor, can be a bit neutral, flexible, and versatile, whereas another is more personal, specific, and meaningful.
Müller señala en su inteligente artículo aspectos que nosotros hemos visto en nuestras clases, presenciales antes, por videoconferencia desde la semana pasada: que la tipografía tiene también funciones expresivas y de identidad, que van más allá de su función primera de representar gráficamente un sonido. Si no fuera así, no habría distintos tipos de letra. Son significantes que tienen un significad textual y otro visual.

Tomando como referencia este artículo, la semana pasada (primera de la encerrona) propuse a mis alumnos que asociaran tres personajes famosos (del ámbito que fuera, no necesariamente actrices o actores) con tres tipografías y que, después, asociaran un personaje a nuestra denostada Comic Sans. El resultado es tan excelente (en el contenido y en la forma) que, tras consultarles, he decido compartirlo. Son más de 60 trabajos y no hay uno sólo que no merezca la pena. Era cierto aquello de que enseñando se aprende, pero nunca creí que tanto. Y es que estoy convencido, sinceramente, de que los trabajos sobre tipografía de los alumnos del Grado de Diseño Integral y Gestión de la Imagen de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid son un catálogo tipográfico muy creativo en el que la clasificación de los tipos se establece por sus relaciones con características de personajes famosos para que podamos elegir en función de lo que queramos expresar con tipo de letra. Pasen y vean:


Andrea Abad Somoza

Antonio Aguirre Martínez

Natalia Ameijeiras Labrador

Alberto Anguita Moratilla

Alba Arroyo Cabello

Lucía Ayuso Morales

Inés Marina Bachiller Perales

Ánxela Barrio Varela

Juan Bruno Paniagua

Jonathan José Coronado Zurdo

Camila Cuadrado Bareaud

Blanca de Bonrostro Benito

Ana de Gabriel Pisuerga

Mario de Lucas Magán

Paola Espinel Solís

Paula Faced Piquer

Lucía Feijoo Redondo

Elena García Flecha

Miriam García Muñoz

Lucía Gómez Pereira

Inés María González Hernández

María José Gozalo Carvajal

Pablo Guijarro Gil

Eva Gutiérrez López

María Hernández Santamaría

Gonzalo Jarrín Pérez

Uxue Larrea Altube

Luis Ledesma Almagro

José Antonio López Alcocer

Nuria López Blanco

Cristina López Ortuño

Adrián Lozano Moreno

Lucía Madolell Méndez

Mercedes Martín de Miguel

Ada Martínez Mengual 

Inés Martín Jerez

Raluca Matko

Andrea Antonia Míguez Cabrera

Paloma Molina Ruiz

Ángela Montero Prieto

Elena Monzón Vega

María Moreno Martínez

Óscar Moreno Urquiza

Alba Muñoz Navas

Lucía Palomino Martín

Zenobia Pérez González

Pablo Pérez Puig

Irene Xiao Portero Truchado

Inés Ramírez Duarte

Marta Retamero Sánchez

Azucena Romero Jiménez

Ana Ruibal Piñero

Irene Rujas Arranz

Ana Sánchez Hernández

Sara Olivia Sánchez Martínez

Judit Sánchez Tárraga

Nuria Serrano Méndez

Luigi Alexander Silva Ruiz

Francisco Simón Martín-Aragón

Lidia Soler Vallejo

Fenna Sordo


Blanca Valencia  Cordero

María Vidal Escrig


Como curiosidad, busquen qué personajes han asociado los alumnos con nuestra querida y odiada tipografía Comic Sans. Se llevarán más de una sorpresa...