
Hacer un número 0, desde cero, es una labor que no parece difícil hasta que uno, un equipo vamos, la acomete. Entonces, a los pocos días de no lograr prácticamente nada, o al menos nada que parezca tangible, es cuando se empieza a temer que aquello resultará imposible. Los días que restan hasta la fecha de salida fijada, que nos parecieron excesivos en principio ahora son pocos, tan pocos, y pasan tan deprisa como despacio se van creando páginas en los ordenadores, cuando quieren funcionar. ¡Cuando quiera funcionar algo, joder! Nos ponemos nerviosos y hacemos así que el tiempo, nervioso por contagio, corra más.
El primer número 0 es un desastre. Algunos le perdonan todos sus errores y otros no le pasan una. Hay quien se asusta del enorme esfuerzo que supone el haberlo hecho, un número, y en que nadie a su alrededor quiera entender que ¡cada día! hay que hacer otro. Cada nuevo número 0 es otro desastre y por eso todos los nervios, la prisa, el desaliento, el trabajo, el esfuerzo y la ilusión se destilan en lágrimas emocionadas cuando de la rotativa empiezan a salir, colgados, los ejemplares de lo que parecía imposible: el primer número de un periódico. No puedo describirlo, de verdad, y nunca el tópico fue tan cierto como ahora cuando decimos que hay que vivirlo, hay que estar ahí. Ayer por la noche, ya muy tarde, sobre las dos de la madrugada, vimos la cara de alguno de los implicados cuando nos trajeron de su propia mano los primeros ejemplares, y aunque algunos son de este tipo de gente a los que conociendo hace años parece que les cuesta hasta saludarte, ayer, vestidos de traje y fiesta, incluso me abrazaron. Hay que vivirlo, decíamos, hay que estar ahí.

Nos vamos a Estepona
Bueno, se van, porque uno se queda aquí, solito en la base central de operaciones, jodido pero contento ¿no? (Rubén también se queda, pero de momento no le tengo a mano por causas profesionales.)Encajabaja envía dos ilustres corresponsables, Luis Blasco y Javier Vidal, a la Quinta Cumbre Mundial de Diseño que se celebra en Estepona (Málaga) mañana y pasado (27 y 28 de septiembre de 2007). La presencia del equipo de encajabaja en la Cumbre nos permitirá cubrir el acontecimiento prácticamente en directo con crónicas e imágenes todos los días. Estaréis informados con un sólo click.











Unos minutos después suena el teléfono. Al otro lado, el redactor que ha encargado la página. Me dice, con voz dubitativa: "Javi, a mi la página me gusta mucho...pero... ¿no es un poco parecida a la apertura de ayer?" Y yo pienso: "¿Parecida? ¡Imposible!". El caso es que abro la página del día anterior y me encuentro con lo siguiente:
Y por poco me da algo. Porque tenía yo la cosa muy clara. Y porque puedo prometer y prometo que no tenía ni idea de la existencia de la página en cuestión. El caso es que cuando la abro pienso: "¿Un poco igual? ¡Es la misma página!" Alucinante pero cierto. Es verdad que a veces el material que tienes te pide una maqueta concreta y cabe la posibilidad de que se parezcan, un 4-1, o un 1-3-1, esquemas clásicos, pero, la verdad, yo no recuerdo que me haya pasado un caso igual nunca. Hasta la foto que rompe en la columna de entrada está practicamente a la misma altura... lo dicho, flipante.
